LA CASA ENCANTADA Cuento colaborativo

INICIO  3ºC

Había una vez una familia que se fue de vacaciones a una casa en Francia.
Cuando llegaron se encontraron que la casa tenía en la parte de adelante un jardín muy grande, que en el centro tenía una piscina y en el extremo superior un campo de fútbol con césped artificial.
A Carlos lo que mas le llamó la atención es que el color de la hierba era gris . El color de sus paredes era marrón fuerte, se notaba que hacía tiempo que no la pintaban. Era una casa enorme. Tenía una puerta antigua con un pomo en forma de calavera, algunas de sus ventanas estaban rotas, e incluso en algunas paredes se podían ver rascadas que parecían arañazos.
Silvia la madre, acompañó a Carlos y Katia a sus habitaciones, mientras ella y Jorge, su marido, se fueron a su habitación a deshacer las maletas. Pero al mover la almohada para poner las bolsas, Jorge se encontró una carta con un sobre que ponía: ¿Por qué habéis venido a mi casa?
El padre se sorprendió un poco y llamó a sus hijos y a su mujer para leer todos juntos la carta en el comedor.
Cuando los cuatro pasaban por el pasillo que llevaba de las habitaciones al comedor, vieron un cuadro que les seguía con la mirada.
Katia se agarró fuertemente al brazo de su padre, mientras Carlos hacía lo mismo con su madre.
Al mismo tiempo todas las puertas de las estancias se empezaron a abrir y cerrar de golpe. El ruido que hacían era brutal.

DESARROLLO 3ºA

Carlos dijo: no os preocupéis es el viento, pero Katia dijo: no puede ser el viento porque las ventanas están cerradas. Carlos exclamó: ¿Entonces, que ha sido?
El padre, intentando tranquilizar a los dos hijos les dijo: vamos al comedor, allí estaremos más tranquilos y calentitos.
Al llegar al comedor se sentaron en el sofá que había delante de la chimenea. De repente, el fuego se encendió solo y un polvo gris salió de la chimenea.

Los cuatro se miraban alucinados, poco a poco ese polvo fue cogiendo forma humana y formó lo que parecía una anciana.
El espíritu de la señora que vivía allí se sentó junto a ellos en el sofá con un sobre al lado. Les obligó a abrirlo.
Lo abrieron y vieron que había manchas de sangre.
Una voz que salía también de la chimenea empezó a leer: “si no conseguís pasar por el laberinto del terror y superar todas las pruebas, acabareis muertos. La entrada del laberinto la encontrareis al lado del campo de fútbol. Tenéis que buscar un gnomo de jardín y empujarle el gorro hacía abajo. Veréis como aparece ante vosotros la entrada del laberinto”
De repente volvió a soplar viento en el comedor, un viento mezclado con el mismo polvo gris de antes. Toda la familia, para evitar que les entrara en los ojos, los cerraron fuertemente. Pero cual fue su sorpresa que al volver a abrirlos, la señora del sofá ya había desaparecido.
Jorge, el padre, después de tomar aire e intentar mostrarse seguro ante su familia,  les animó para recorrer el laberinto y poder acabar cuanto antes con esa pesadilla que estaban viviendo. Pero cuando se disponían a salir del comedor se fue la luz y apareció una familia de fantasmas.
Silvia la madre se desmayó y Carlos se puso a gritar, aquello parecía una casa de locos. Jorge, intentó calmar a la familia y cuando consiguió que todos le escucharan se volvieron a sentar en el sofá.
Ya no sabía que hacer, aquella situación era demasiado fuerte para él. Lo que tenían que haber sido unas fantásticas vacaciones se habían convertido en una pesadilla horrible.
Los cuatro fantasmas tranquilizaron rápidamente a la familia, no iban a hacerles daño, simplemente necesitaban su ayuda.
Asustón, el padre fantasma, les explicó que ellos eran buenos, que eran la familia que vivían antes en esa casa y que hasta que ellos no cruzaran el laberinto no podrían volver a ser humanos como lo eran antes.
También les explicó que la única forma que tenían de ver lo que pasaba en la casa era a través de los ojos del cuadro del pasillo.
Rápidamente presentó a su familia, a Mariona su fantasmujer y a Fantosti y Transilvania sus fantasmijos. Y empezaron a pensar como lo harían para cruzar el laberinto y sortear todas las pruebas que les esperaban.

DESENLACE 3ºB

Antes de ir al campo de fútbol, Carlos cogió un cuchillo por si lo necesitaba y todos juntos se dirigieron hacia la puerta del laberinto donde encontraron el gnomo de jardín. Apretaron el gorro hacia abajo y aparecieron unas escaleras. Entraron y empezaron a bajarlas cautelosamente. La primera prueba que tuvieron que sortear fue pasar por encima de unas brasas ardiendo, decidieron subirse encima de la familia de fantasmas ya que estos no tenían sensibilidad en los pies y de esta manera consiguieron pasar y superar la prueba.
Continuaron su camino y se encontraron con un hombre muy fuerte, él era la segunda prueba. Tenían que luchar contra él y ganarlo. Los dos padres decidieron probar suerte y luchar contra ese hombre tan grande y no se sabe como le ganaron. Ya se acercaban al final del laberinto pero aún les quedaba una prueba por superar, ni más ni menos que comer saltamontes y hormigas crujientes. La familia de fantasmas comieron sin parar pero como no tenían cuerpo y eran transparentes la comida se les caía.
De esta manera consiguieron pasar por el laberinto y salir de él.
Cual fue su sorpresa que nada más pasar por la puerta, la familia de fantasmas recuperó su aspecto habitual y las dos familias se abrazaron muy contentos.
Por fin todo había vuelto a la normalidad y unos ya podían volver a casa y los otros podían retomar su vida anterior con sus cuerpos de humanos.