LA PERRA LAICA

Un niño que se llamaba Francisco, una niña que se llamaba Carla y una perra que se llama Laica eran amigos. Un día quedaron juntos en el parque con Laica, para pasearla. Laica se fue al bosque se encontró a una bruja. Francisco y la bruja Laica tuvieron aventuras y pasaron por un puente. Ella dijo si me encontráis polvos mágicos os devuelvo al perro. Francisco le preguntó dónde estaban los polvos mágicos. La bruja le dijo que al lado de una fuente. Encontraron la fuente y miraron al lado y encontraron los polvos mágicos. Se los dio y se convirtió en una niña. A Francisco le gustó mucho y se hicieron novios y vivieron felices y comieron perdices.

Marcos Doral